Impacto del Alza del Diésel en la Economía Dominicana
El notable aumento en los precios del diésel y otros productos refinados en los mercados internacionales está generando una presión significativa sobre las finanzas públicas de la República Dominicana. Esto se debe a los recursos que el Gobierno está destinando para evitar que estas alzas se transfieran completamente a los consumidores.
Actualmente, el subsidio para mantener los precios internos de los combustibles está consumiendo aproximadamente RD$1,500 millones semanales. Esta carga representa una presión adicional sobre un presupuesto nacional que fue elaborado bajo supuestos de precios internacionales diferentes.
El problema se agrava porque el impacto no solo proviene del aumento del petróleo. Los precios internacionales de los productos terminados, que sirven como referencia para determinar los precios de los combustibles en el país, han aumentado a un ritmo más acelerado que el crudo.
En la presente semana, el precio del petróleo se cotiza a US$96.95 por barril, un aumento de US$39.53 desde el inicio del año. Sin embargo, los productos refinados han subido aún más. La gasolina promedia US$147.67 por barril, mientras que el diésel alcanza US$208.15, reflejando un incremento de US$119.09 en el mismo período.
Esta situación es especialmente relevante para la República Dominicana debido al papel crucial del diésel en la estructura productiva y el esquema de subsidios. Hace dos semanas, el costo total del subsidio semanal fue de RD$1,985.7 millones, de los cuales RD$1,357 millones correspondieron al gasoil.
El diésel es fundamental para el transporte de mercancías, maquinaria agrícola e industrial, y diversas actividades productivas. Un aumento en su precio se traduce en mayores costos de producción y distribución de bienes.
El economista Henri Hebrard describe al diésel como la “sangre activa” de los sectores productivos. Las autoridades enfrentan una decisión compleja: trasladar el aumento internacional a los consumidores reduciría el costo fiscal, pero incrementaría los precios internos de los combustibles, afectando el transporte, la producción y la inflación.
La inflación general se aceleró a 5.67 % interanual al cierre de junio, su nivel más alto desde abril de 2023, debido al traspaso parcial de los costos. Las importaciones de combustibles, principalmente desde Estados Unidos, alcanzaron US$1,045.60 millones en el primer trimestre de 2026, una disminución interanual del 11.5 %.
El gasoil regular representó el 12.5 % del valor total importado, mientras que el gasoil óptimo aportó el 7.4 %. En conjunto, ambos productos representaron aproximadamente el 19.9 % de la factura energética del país.
