Impacto del Cambio Climático en el Sector Agropecuario Dominicano
Santo Domingo.- El cambio climático está alterando radicalmente los tiempos y métodos de siembra en la República Dominicana, obligando a los productores a adaptarse a nuevas condiciones climáticas.
Las plagas y malezas han cambiado, y el calendario agronómico se ha modificado, adelantando los tiempos de siembra y retrasando el control de malezas. Según el ministro de Agricultura, Oliverio Espaillat, los productores deben ajustar sus prácticas agrícolas para enfrentar estos desafíos.
El ingeniero Manuel Gonzales Tejeda advierte que los meses de agosto, septiembre y octubre serán los más calurosos, y el Ministerio de Agricultura ha implementado un plan de contingencia para enfrentar sequías y lluvias excesivas. La tecnificación del riego y el uso racional del agua son medidas clave.
Juan Antonio Gómez, viceministro de Producción y Mercadeo, destaca que la mecanización puede reducir el uso de agua en ciertos cultivos hasta un 50%. Delmin Abreu, productor de papa en Constanza, ha adoptado sistemas de riego más eficientes para contrarrestar las sequías prolongadas.
Luis Manuel Pujols, productor de café en San José de Ocoa, señala que las altas temperaturas han cambiado los tiempos de manejo de plagas y malezas. A pesar de las medidas, el clima sigue siendo impredecible.
El presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, Juan Salas, ha llamado a la población a racionalizar el uso del agua ante la transición de La Niña a El Niño, que podría intensificar los fenómenos hidrometeorológicos.
Las temperaturas extremas han afectado la producción agrícola en los últimos años. En 2025, la producción de arroz se moderó debido a las inundaciones, mientras que la caña de azúcar creció un 10.3% gracias a las lluvias al inicio de la zafra.
El Banco Central reporta que la producción de café disminuyó un 10% en 2025 debido al exceso de humedad, y el tabaco también sufrió una caída en su producción. En 2024, la sequía redujo la producción de cacao en un 9.3%.
En 2023, la producción de caña de azúcar y arroz disminuyó significativamente debido a las altas temperaturas del verano, afectando la capacidad productiva del país.
