Impacto del Crecimiento Económico en el Desempleo en República Dominicana
La relación entre el crecimiento económico y el desempleo ha sido un tema de debate desde que Arthur Okun introdujo su famosa ley en 1962. Según esta teoría, para reducir la tasa de desempleo en un punto porcentual, la economía debe crecer entre 2 y 3 puntos porcentuales por encima de su crecimiento potencial.
En República Dominicana, el crecimiento potencial se ha estimado históricamente entre 4.5 % y 5 % anual, impulsado por sectores como la construcción, el turismo, el comercio y las zonas francas. Aplicando la lógica de Okun, se esperaría una reducción significativa del desempleo cuando el PIB real supera consistentemente el 6.5 % o 7 %.
Sin embargo, los datos muestran una realidad más compleja. Entre 2014 y 2019, el país experimentó un crecimiento promedio del 6.3 %, una de las tasas más altas de América Latina y el Caribe. Durante ese período, el desempleo abierto disminuyó de 7.2 % a 5.9 %, lo que indica una reducción modesta frente al fuerte crecimiento económico.
Este fenómeno sugiere que el “coeficiente de Okun dominicano” es más débil que en economías desarrolladas. Tres factores estructurales explican esta brecha: la alta informalidad laboral, que alcanza el 53.8 %, la mejora en la participación laboral al 66.8 %, y las brechas de habilidades entre la oferta y la demanda laboral.
La evidencia sugiere que en República Dominicana el desempleo comienza a reducirse de manera apreciable cuando el crecimiento supera el 6 %, pero solo se reduce de forma sostenida cuando se acerca o rebasa el 7 %. Por tanto, no basta con crecer; es necesario hacerlo con productividad, formalidad y una mayor participación laboral.
