José Mármol: El Poeta que Reinventa el Lenguaje
La Feria Internacional del Libro 2026 llevará su nombre, y aunque los premios y homenajes no cesan, José Mármol sigue siendo el hombre sereno de las letras.
Mármol, quien también es vicepresidente del Banco Popular, se define ante todo como poeta. Es un maestro en el arte de jugar con los adjetivos y un crítico de los gerundios. Actualmente, trabaja en dos nuevos compendios de poemas y en la publicación de un poemario inédito de Luis Martín Gómez.
Fundador de la Generación de los 80, Mármol reflexiona sobre la diversidad de concepciones literarias de su grupo. Aunque no hubo cohesión absoluta, él encabezó un cambio hacia una poética del pensar, alejándose de la literatura de compromiso ideológico.
Hoy, Mármol observa con interés a jóvenes poetas como Luis Reynaldo Pérez y José Ángel Bratini, quienes aportan propuestas revolucionarias y disruptivas. Destaca el grupo La Escalera de Papel de La Romana por su compromiso con el estudio de movimientos literarios universales.
Para Mármol, la poesía y la filosofía están íntimamente ligadas. Cita a Unamuno: “Piensa el sentimiento, siente el pensamiento”, y defiende que el lenguaje es la materia prima central de la literatura.
Sobre la innovación en el lenguaje, Mármol afirma que siempre habrá espacio para la creatividad. Aunque respeta la normativa lingüística, cree en la flexibilidad y la invención de palabras cuando el contexto lo requiere.
El interés internacional por la literatura dominicana ha crecido, pero Mármol señala la falta de políticas públicas de apoyo. A pesar de ello, iniciativas individuales han logrado abrir caminos para la poesía dominicana en el exterior.
Mármol defiende la importancia de las humanidades en la educación, alertando sobre el riesgo de una sociedad que prioriza la tecnología sobre el pensamiento crítico. Para él, la poesía es una herramienta para reinventar el mundo a través del lenguaje.
Actualmente, trabaja en dos libros de poesía, uno basado en el proceso creativo de la lectoescritura y otro compuesto por “textos perdidos”. Para Mármol, cada poema es una oportunidad de aprendizaje y perfeccionamiento continuo.
