La Inspiradora Décima de Juan Antonio Alix que Transformó Salcedo
Juan Antonio Alix, conocido como El Cantor del Yaque, dejó un legado inmortal a través de sus décimas, capturando la esencia de Juana Núñez, hoy Salcedo, con una picardía y originalidad inigualables.
En sus versos, Alix no se enfocó en calles o números, sino en las almas de un pueblo cibaeño devoto y trabajador. Un pueblo que, a pesar de florecer con café y cacao, carecía de un templo digno.
El poeta popular expresó con claridad la necesidad de un templo adecuado para un cantón que prosperaba. Alix veía la abundancia de la tierra como un llamado a construir una casa hermosa para la alabanza divina.
Consciente de la profunda religiosidad de los juananúñenses, Alix los instó a transformar el rancho existente en un templo católico espacioso, ubicado en el corazón del parque central.
Hoy, al caminar por el parque de Salcedo y observar el majestuoso templo, se comprende que Alix no solo creó décimas, sino que diseñó un plan de incalculable valor.
Sus versos no solo se recitaron, sino que se construyeron, dejando una huella tangible de su talento y amor por su gente.
