Monorriel de Santo Domingo: Un Análisis de Conflictos de Interés y Transparencia
El desarrollo del Monorriel de Santo Domingo ha suscitado preocupaciones sobre posibles conflictos de interés en la gestión de proyectos públicos.
La integridad pública no se limita a esperar la aparición de conductas corruptas, sino que debe anticiparse a las circunstancias que podrían comprometer la imparcialidad de las decisiones.
El procedimiento FITRAM-CCC-LP-2025-0001 para la Fase I del Monorriel plantea interrogantes sobre la continuidad funcional de profesionales involucrados en iniciativas privadas y su posterior rol en la administración pública.
Documentos de 2021 revelan la participación de un consultor en infraestructura y transporte, quien luego asumió roles clave en el desarrollo de proyectos de movilidad urbana, incluyendo el Monorriel de Santiago.
Este mismo individuo presidió el comité que autorizó el procedimiento del Monorriel de Santo Domingo, lo que plantea dudas sobre la gestión de posibles conflictos de interés.
Las directrices de la OCDE enfatizan la necesidad de identificar y gestionar tanto los conflictos reales como los potenciales y aparentes, para proteger la integridad de las decisiones públicas.
El precedente de Santiago, donde se dividieron contratos en fases que podrían haber condicionado futuras contrataciones, es relevante para el caso de Santo Domingo.
La estructura contractual y la continuidad tecnológica podrían limitar la competencia en futuras licitaciones, lo que requiere un análisis cuidadoso de la transparencia y la gestión de riesgos.
FITRAM debe aclarar cómo gestionó estos riesgos y si se tomaron medidas para asegurar la independencia y competencia en las decisiones adoptadas.
La Dirección General de Contrataciones Públicas ahora tiene la responsabilidad de examinar las garantías de imparcialidad y competencia en este proceso.
La integridad pública debe ser gestionada desde el inicio, asegurando que las decisiones iniciales no condicionen negativamente las futuras contrataciones.
