Monseñor Morel Diplán: Un Líder Religioso Comprometido con la Justicia Social
El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, ha manifestado su profunda preocupación por la desigualdad social y la falta de oportunidades para los jóvenes dominicanos. Considera que estos son dos de los problemas más apremiantes que enfrenta la sociedad actual.
Morel Diplán, en su rol de sacerdote, se niega a permanecer indiferente ante las dificultades económicas y sociales que aquejan a las comunidades. Sus visitas a los barrios de la Arquidiócesis de Santo Domingo le han permitido conocer de primera mano las condiciones de vida de muchas familias.
Durante una entrevista con Laura Jáquez Caminero, el religioso destacó el contraste entre el desarrollo urbanístico de algunas zonas de la capital y las carencias de los sectores populares. Observa jóvenes talentosos con deseos de superación, pero con oportunidades limitadas.
El arzobispo coadjutor defiende el derecho y la responsabilidad de la Iglesia de expresar su preocupación por los problemas sociales, afirmando que esto no es política, sino una conciencia social que no puede descuidar.
Morel Diplán prefiere conocer personalmente las condiciones de las comunidades, visitando barrios y conversando con sacerdotes y residentes. También utiliza sus encuentros con funcionarios públicos para transmitir las preocupaciones que recoge en sus visitas pastorales.
Nacido en una familia humilde de Licey al Medio, en Santiago, Morel Diplán decidió ingresar al seminario a los 17 años. Su vocación religiosa lo llevó a ser ordenado sacerdote en el año 2000, y desde entonces ha trabajado en la formación de seminaristas y en el acompañamiento de jóvenes.
Aunque no administra cuentas personales en redes sociales, se mantiene informado sobre los acontecimientos nacionales e internacionales y las tendencias culturales. Considera importante comprender la realidad del pueblo dominicano para desempeñar su labor pastoral.
Morel Diplán se describe como una persona serena pero con un carácter firme, valorando la puntualidad y la responsabilidad. A pesar de sus responsabilidades, mantiene una relación cercana con su familia, especialmente con su madre, a quien visita regularmente.
El arzobispo coadjutor disfruta de las películas de acción, el merengue y las expresiones artísticas dominicanas. También aprecia la naturaleza y los paisajes rurales, recordando con nostalgia su infancia en el campo.
En sus encuentros con los papas Francisco y León XIV, ha tratado asuntos importantes para la Iglesia dominicana. A lo largo de su carrera, ha insistido en que sus responsabilidades eclesiásticas no deben distanciarlo de las necesidades de las personas.
Morel Diplán concluye con un mensaje de esperanza, recordando que Dios nunca se aleja de las personas y exhortando a quienes enfrentan dificultades a buscar apoyo en la fe y en la solidaridad.
