Morel Diplán resalta el impacto del maltrato filial en la vida de las madres
En Santo Domingo, la celebración del Día de las Madres trajo consigo un homenaje que trascendió a las madres presentes, recordando también a aquellas que ya no están entre nosotros. En los camposantos del Gran Santo Domingo, tanto públicos como privados, se rindieron tributos con flores y luces renovadas, simbolizando el amor eterno hacia estas figuras maternas.
El Parque Cementerio Puerta del Cielo albergó una solemne eucaristía presidida por Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo. Durante su homilía, Morel Diplán destacó el inmenso sacrificio y entrega que las madres brindan a sus familias y a la sociedad. “Dar gracias a Dios por tenerla viva, cada maltrato tuyo le va restando vida a tu mamá”, expresó con contundencia, subrayando la importancia de la gratitud y el respeto hacia las madres.
El ambiente en los cementerios fue un remanso de paz, adornado con hermosas flores por los deudos que acudieron a honrar la memoria de sus madres. Espacios como el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez y el Cristo Salvador fueron testigos de emotivas muestras de cariño. María Altagracia Alcántara, una de las visitantes, expresó lo significativo de este día mientras adornaba la tumba de sus seres queridos.
Por su parte, la tradición de las marchantas ofrecía velones, fósforos y flores variadas a los visitantes. Las tareas de limpieza y mantenimiento de los nichos se repetían como parte de la costumbre, mientras los deudos rememoraban con nostalgia las historias de sus familias. En las redes sociales, se reflejaron también estos sentimientos, como lo hizo el geólogo Osiris de León, quien compartió un mensaje de amor y respeto hacia las madres, evocando la conexión inquebrantable que existe entre ellas y sus hijos.
