Mosquitos del Dengue Desarrollan Tolerancia a Repelentes, Revela Estudio
Un reciente estudio llevado a cabo por científicos de Francia y Estados Unidos ha descubierto que el mosquito Aedes aegypti puede aprender a tolerar repelentes como el DEET al asociarlo con una fuente de alimento.
Este hallazgo, publicado en la revista Journal of Experimental Biology, sugiere que estos mosquitos, conocidos por transmitir enfermedades como el dengue, chikungunya y fiebre amarilla, pueden modificar su comportamiento natural frente a ciertos repelentes químicos.
Investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia y la Universidad Virginia Tech demostraron que, en condiciones de laboratorio, los mosquitos Aedes aegypti pueden asociar el olor del DEET con una recompensa alimentaria, alterando su comportamiento habitual de evitar esta sustancia.
Durante los experimentos, las hembras de Aedes aegypti, que son las que pican a los humanos, fueron expuestas al olor del repelente mientras recibían alimento, como sangre o soluciones azucaradas.
Con el tiempo, los mosquitos comenzaron a relacionar el aroma del DEET con la obtención de alimento, disminuyendo su rechazo hacia el compuesto. Este proceso es un tipo de aprendizaje asociativo similar al condicionamiento clásico.
Los científicos utilizaron una membrana artificial que imitaba la piel humana para alimentar a los mosquitos, controlando así la cantidad de sangre ingerida y evaluando los cambios en su comportamiento.
Además, se registró la actividad del sistema nervioso de los insectos mediante técnicas de imagen y electrofisiología, evidenciando cambios en la forma en que el cerebro procesa los estímulos olfativos.
Los autores del estudio aclaran que estos hallazgos no implican que las poblaciones silvestres hayan desarrollado resistencia al DEET, ya que las pruebas se realizaron en laboratorio con un grupo reducido de ejemplares.
A pesar de los resultados, los especialistas recomiendan seguir utilizando el DEET, especialmente en regiones donde el dengue es un problema de salud pública, y destacan la importancia de desarrollar nuevas estrategias de control vectorial.
Comprender cómo aprenden y se adaptan los mosquitos permitirá diseñar herramientas más efectivas para combatir enfermedades transmitidas por estos insectos y fortalecer las medidas de prevención frente a futuros brotes.
