Nueva Generación Dominicana Demanda Cambio en el Discurso Político
En la política dominicana, los líderes tradicionales parecen haber dejado de lado a una generación que no depende de las ayudas del Estado. Esto ha llevado a que aproximadamente 1.8 millones de dominicanos se sientan desconectados de los discursos que priorizan la supervivencia sobre el progreso y la movilidad social.
Las transformaciones sociales profundas suelen comenzar antes de que la política las reconozca. En la República Dominicana, una parte creciente de la población siente que sus aspiraciones ya no son reflejadas en el debate público.
Históricamente, la política se ha centrado en problemas como el costo de la vida y el empleo. Sin embargo, una nueva generación enfocada en el trabajo y el emprendimiento busca condiciones para construir un futuro más allá de la estabilidad presente.
El politólogo Ronald Inglehart señala que, con el desarrollo, las prioridades de los ciudadanos evolucionan. La República Dominicana está experimentando esta transición, donde la autonomía y la realización personal ganan protagonismo.
Esta generación no espera que el Estado resuelva sus vidas, sino que el trabajo sea suficiente para progresar. Quieren un país donde ahorrar tenga sentido y emprender no implique vivir con incertidumbre constante.
La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR 2025) muestra que el 55.7% de los hogares no son propietarios de su vivienda, reflejando no solo un problema habitacional, sino también la dificultad de convertir el trabajo en patrimonio familiar.
Las preocupaciones han cambiado: además del costo de la canasta familiar, ahora se cuestiona cuándo será posible comprar una vivienda o emprender sin empezar de cero ante cambios económicos.
La desconexión entre las expectativas ciudadanas y la oferta política se refleja en la abstención electoral. Este distanciamiento se acumula lentamente y se manifiesta en las urnas.
El reto para la política dominicana es convencer a quienes creen en el trabajo y el mérito de que es posible construir un proyecto de vida sin depender del Estado. Quien comprenda esta transformación habrá identificado un nuevo electorado y el rumbo hacia el que se dirige la sociedad.
