Polvo del Sahara Aumenta Riesgo de Irritación Ocular en República Dominicana
Santo Domingo.– Una nueva nube de polvo del Sahara ha comenzado a afectar el territorio dominicano desde este martes, tiñendo el cielo de un tono grisáceo y aumentando el riesgo de problemas oculares y alergias.
Tomás Vargas Martínez, director del Instituto contra la Ceguera por Glaucoma (Incocegla), advierte que las partículas de polvo en el ambiente pueden incrementar los casos de irritación ocular, conjuntivitis y otras afecciones en personas sensibles o con antecedentes de enfermedades visuales.
El especialista explica que las partículas suspendidas en el aire pueden entrar en contacto con los ojos, causando enrojecimiento, picazón, lagrimeo e infecciones.
Personas con alergias, defensas bajas o padecimientos oculares previos tienen un mayor riesgo de desarrollar conjuntivitis alérgica, bacteriana, viral e incluso infecciones por hongos.
Vargas Martínez recomienda lavar frecuentemente el rostro con agua limpia y jabón suave, usar gotas oftálmicas lubricantes o antialérgicas bajo orientación médica y acudir al oftalmólogo si los síntomas persisten.
El polvo del Sahara es una masa de arena, minerales y otros elementos que se desplazan desde el desierto del Sahara, en el norte de África, hacia el Caribe, América del Sur, parte de Norteamérica y el Golfo de México.
Además de los problemas oculares, el polvo sahariano puede interferir en la formación de lluvias y aumentar las temperaturas, generando condiciones más secas y calurosas en la región caribeña.
Según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), la presencia de polvo del Sahara y una circulación anticiclónica continuarán limitando las lluvias, a pesar del acercamiento de una vaguada y una onda tropical.
El director del Incocegla también advierte sobre complicaciones respiratorias como rinitis alérgica, sinusitis, crisis asmáticas, bronquitis y bronconeumonía, especialmente en personas con antecedentes de alergias o enfermedades pulmonares.
Recomienda mantenerse en lugares frescos y ventilados, hidratarse adecuadamente y consultar a un neumólogo o médico internista si se presentan dificultades respiratorias.
Es crucial proteger a los niños de las altas temperaturas y garantizar una hidratación constante para evitar deshidratación durante estos eventos de polvo del Sahara.
