Preservar la Democracia: Un Llamado a la Acción en República Dominicana

Preservar la Democracia: Un Llamado a la Acción en República Dominicana

La democracia rara vez desaparece de manera abrupta; su erosión es un proceso lento y casi imperceptible. En la República Dominicana, el debate sobre el Código Penal y la llamada ‘Ley Mordaza’ nos invita a reflexionar sobre la solidez de nuestra democracia y los riesgos que enfrenta.

El debate intenso y la crítica son esenciales en una democracia constitucional. Sin embargo, el peligro surge cuando estas discusiones cuestionan la legitimidad del sistema que las permite. Este fenómeno es un riesgo común en muchas democracias alrededor del mundo.

Expertos como Steven Levitsky y Daniel Ziblatt advierten que las democracias modernas se erosionan desde dentro, debilitando los controles institucionales y deslegitimando a los adversarios políticos. Este desgaste comienza con la pérdida de confianza en las instituciones.

Yascha Mounk señala que cuando las instituciones pierden legitimidad, el peligro radica en reemplazar la democracia liberal por una plebiscitaria, donde la mayoría circunstancial se impone sobre la Constitución y los derechos fundamentales.

La República Dominicana no es ajena a estas tendencias globales. Persisten desafíos como la corrupción, la desigualdad y la baja confianza institucional. Sin embargo, destruir las instituciones democráticas no es la solución.

Nuestra estabilidad política y crecimiento económico son fruto de un entramado institucional construido con acuerdos políticos y reformas. Este patrimonio debe ser preservado como una prioridad nacional.

Los partidos políticos tienen una responsabilidad histórica como guardianes de la democracia. Deben evitar que el descontento ciudadano sea utilizado para debilitar las instituciones.

La democracia necesita crítica, reformas y nuevos liderazgos, pero siempre dentro de las reglas del juego democrático. La historia enseña que las democracias se debilitan cuando quienes deben defenderlas no lo hacen a tiempo. No permitamos que esto ocurra en la República Dominicana.