Príamo Lozada: Un Dominicano que Transformó el Arte en la Bienal de Venecia

Príamo Lozada: Un Dominicano que Transformó el Arte en la Bienal de Venecia

Príamo Lozada, nacido en Santo Domingo en 1962, se destacó como uno de los curadores más influyentes del arte electrónico en Latinoamérica. A pesar de su impacto internacional, su legado ha sido poco reconocido en su tierra natal.

Tras mudarse a México en los años noventa, Lozada, sin formación previa en artes visuales, se convirtió en un pionero del arte electrónico. Este tipo de arte, que incluye video e instalaciones interactivas, apenas comenzaba a ganar terreno en museos tradicionales.

En 1999, Lozada organizó el primer festival de video y arte electrónico en la Ciudad de México. Más tarde, impulsó el Laboratorio Arte Alameda, donde curó obras de artistas de renombre mundial como Mona Hatoum y Rafael Lozano-Hemmer.

En 2005, junto a Taiyana Pimentel, llevó la exposición ‘Tijuana Sessions’ a Madrid, destacando la efervescencia artística de la ciudad fronteriza. Este trabajo reflejó su comprensión de las fronteras como espacios de encuentro y creación.

La cúspide de su carrera llegó en 2007, cuando fue curador del primer pabellón propio de México en la Bienal de Venecia. Junto a Bárbara Perea, eligió al artista Rafael Lozano-Hemmer para representar a México con instalaciones interactivas que involucraban al público de manera única.

Trágicamente, Lozada falleció en Venecia a los 45 años, antes de ver la inauguración del pabellón que él mismo había concebido. Sin embargo, su legado perdura en el Centro de Documentación Príamo Lozada en México, que conserva su archivo y mantiene viva su visión.

Príamo Lozada fue un visionario que redefinió el papel del arte como un portal de interacción y reflexión, más allá de ser una simple ventana de observación.