Rescatistas Internacionales Luchan por Salvar a Venezolano Atrapado en Escombros
Hernán Gil, un vigilante de 43 años, permanece sepultado en la garita de seguridad del edificio donde trabajaba en Catia La Mar, tras los devastadores sismos que azotaron la región.
Durante la noche del miércoles, equipos de rescate de varios países, incluyendo Estados Unidos, El Salvador y Chile, trabajaban incansablemente para liberarlo, mientras la esperanza de encontrar más sobrevivientes se desvanecía.
El doble sismo, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrido el 24 de junio, dejó más de 2,300 muertos y miles de desaparecidos en La Guaira. Los rescatistas han reforzado las estructuras inestables con madera y hierro para evitar más colapsos.
Un video publicado por el Cuerpo de Bomberos de Chile muestra a Gil dentro de su cabina, moviendo la cabeza para mirar a la cámara, un verdadero milagro según su esposa, Gusbimar González.
La situación en la zona es crítica, con decenas de edificios marcados como inspeccionados y un número creciente de personas sin hogar. La ONU estima que hasta siete millones de personas podrían estar afectadas.
El gobierno venezolano ha decretado siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas, mientras la comunidad internacional se moviliza para ofrecer ayuda humanitaria.
La crisis humanitaria se agrava con la falta de alimentos y refugio, y el riesgo de epidemias aumenta debido a la presión sobre los servicios sanitarios. La ONU ha solicitado 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas durante tres meses.
