Riesgos Globales: El Verdadero Desafío de la Banca, Según Raúl Hernández

Riesgos Globales: El Verdadero Desafío de la Banca, Según Raúl Hernández

Santo Domingo.- El economista Raúl Hernández ha señalado que el principal desafío para el sector financiero no proviene de problemas internos, sino de riesgos globales como conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias y fenómenos climáticos que afectan a las economías mundiales.

Durante su exposición sobre estabilidad macroeconómica, Hernández destacó que los sistemas financieros de la región están bien capitalizados y con fortaleza institucional, pero enfrentan riesgos externos distintos a los tradicionales.

Hernández explicó que las tensiones geopolíticas y las interrupciones en las cadenas de suministro están generando presiones fuera del control de las políticas económicas convencionales.

A diferencia de crisis anteriores, el escenario actual está impulsado por factores externos que afectan los costos de producción y operación de las economías.

El economista instó a las entidades financieras a replantear sus estrategias de gestión de riesgos, especialmente ante un entorno de mayores presiones inflacionarias y costos financieros elevados.

Hernández subrayó la importancia de mantener el flujo de crédito hacia los sectores productivos y proteger la calidad de los activos financieros.

Recomendó reforzar los mecanismos de monitoreo y evaluación crediticia para anticipar posibles deterioros en la cartera.

También destacó la necesidad de preservar los niveles de capitalización para mantener la confianza de inversionistas y organismos internacionales.

Ante la incertidumbre global, sugirió fortalecer las herramientas de análisis y prevención dentro del sector financiero, incluyendo pruebas de estrés y actualización de modelos de riesgo.

Hernández abogó por una política fiscal más fuerte para aliviar la presión sobre la política monetaria, estimulando la inversión y fomentando el empleo formal.

Concluyó que la confianza construida por las economías de la región es un activo valioso, pero mantenerla requerirá disciplina macroeconómica y capacidad de adaptación a un entorno internacional complejo.