Román Ramos: El Legado de un Visionario Empresarial en República Dominicana

Román Ramos: El Legado de un Visionario Empresarial en República Dominicana

Román Ramos Uría, una figura emblemática en el ámbito empresarial dominicano, dejó una huella imborrable tras su fallecimiento. En una entrevista de 2022, Ramos compartió sus vivencias desde su llegada a Santo Domingo, los desafíos enfrentados y los principios que cimentaron el Grupo Ramos.

A los diecisiete años, Ramos llegó a la capital dominicana con la firme intención de trabajar. Se instaló en la pensión Covadonga y comenzó su carrera en una fábrica de medias, desempeñando múltiples tareas en un almacén.

Su jornada laboral incluía desde barrer hasta despachar mercancías, todo por un salario de ochenta pesos, de los cuales sesenta se destinaban a su renta. Esta experiencia temprana marcó el inicio de su trayectoria en el país.

Nacido en Pola de Allande, Asturias, en 1941, Ramos emigró en busca de mejores oportunidades, como muchos de sus compatriotas. Aunque su familia tenía un negocio en España, su interés por los textiles y el comercio lo llevó a Santo Domingo.

A pesar de enfrentar momentos críticos, como casi quebrar en dos ocasiones, Ramos siempre mantuvo la confianza en su éxito. Su primer ascenso llegó tras dos años en un almacén, lo que le permitió administrar una tienda en la calle El Conde.

En 1963, se unió a La Sirena, un establecimiento que se convertiría en un pilar de su legado empresarial. Ramos sobrevivió con austeridad durante sus primeros años, pero siempre valoró el trabajo constante como clave del éxito.

Su vida personal también floreció en Santo Domingo, donde formó una familia con María del Carmen Fernández. Sus hijos crecieron involucrados en el negocio familiar, lo que facilitó una transición generacional sin complicaciones.

Román Ramos no solo construyó un imperio comercial, sino que también inculcó en sus descendientes la importancia del trabajo y la educación, asegurando así la continuidad de su legado.