Señales de TDAH en Niños: Claves para Padres y Educadores

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo que afecta a niños en todo el mundo, incluyendo República Dominicana.

Aunque comúnmente se asocia con la hiperactividad, el TDAH también se manifiesta en dificultades para mantener la atención, impulsividad y problemas para organizar tareas. Estas características pueden variar, dificultando su identificación temprana.

El impacto del TDAH puede extenderse más allá del ámbito escolar, afectando la vida social, emocional y familiar de los menores.

La neuropsicóloga clínica Melody Arias destaca que en el entorno escolar, la necesidad constante de movimiento es una señal frecuente. “Los niños con TDAH suelen no poder permanecer sentados por mucho tiempo”, explica Arias.

Los maestros, al pasar muchas horas con los niños, pueden detectar señales que no son evidentes en casa. “Si el colegio da una señal de alarma, lo ideal es prestar atención”, aconseja.

La impulsividad es otra manifestación preocupante. Algunos niños reaccionan abruptamente ante la frustración, generando conflictos con sus pares.

El rendimiento académico también puede verse afectado, pero un bajo rendimiento por sí solo no indica TDAH. Se requiere una evaluación clínica integral para el diagnóstico.

El diagnóstico del TDAH se basa en una evaluación clínica completa, considerando la conducta del niño en diferentes contextos y la información de padres y docentes.

Arias insta a los padres a estar atentos a las señales desde edades tempranas y buscar una valoración pediátrica inicial ante cualquier preocupación.

El tratamiento del TDAH puede incluir intervención psicológica, estrategias conductuales y, en ciertos casos, medicación supervisada por un profesional.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ser útil para manejar impulsos y mejorar la organización y afrontamiento de dificultades.

El apoyo familiar es crucial. Comprender el TDAH y aprender estrategias para manejar conductas puede reducir conflictos y fortalecer la autoestima del niño.

Programas de orientación para padres ofrecen herramientas para establecer límites, organizar rutinas y reforzar conductas positivas.

A pesar de ser una condición reconocida, existen mitos que retrasan la búsqueda de ayuda profesional. Calificar a un niño con TDAH como “maleducado” sin comprender su condición puede afectar su autoestima.

Ante señales persistentes de inatención, hiperactividad o impulsividad, se recomienda buscar orientación profesional y evitar el autodiagnóstico.