Tarjetas de Crédito Pierden Impulso en República Dominicana: ¿Qué Está Sucediendo?

Tarjetas de Crédito Pierden Impulso en República Dominicana: ¿Qué Está Sucediendo?

En República Dominicana, las tarjetas de crédito están experimentando una notable pérdida de dinamismo. Sin embargo, esto no implica necesariamente que los consumidores hayan dejado de comprar o que el crédito bancario en general esté disminuyendo.

Los datos reflejan una desaceleración específica en el uso de este instrumento financiero. Según el economista Juan Del Rosario, esto ocurre en un contexto donde los hogares enfrentan precios más altos y actúan con mayor cautela.

La cartera de tarjetas de crédito personales alcanzó RD$125,429 millones en julio de 2026. No obstante, su crecimiento interanual se redujo drásticamente de 17.2% en julio de 2025 a solo 2.1% este año.

En términos reales, descontando el efecto de los precios, la Superintendencia de Bancos reporta una contracción en el saldo. Además, el número de tarjetas disminuyó un 1.3%, situándose en 3.57 millones, mientras que la emisión de nuevos plásticos cayó un 20.2%.

El crédito al sector privado, por otro lado, creció un 9.1% interanual al cierre de junio, lo que indica que la caída no es generalizada, sino específica de las tarjetas de crédito.

Del Rosario atribuye esta tendencia a la pérdida de poder adquisitivo. La inflación interanual alcanzó el 5.13% en agosto, afectando principalmente a alimentos, transporte y servicios de hotelería.

El aumento de precios reduce el margen de las familias para asumir nuevos compromisos financieros. Esto genera un efecto de contracción sobre el poder adquisitivo, haciendo que los consumidores sean más precavidos al usar tarjetas de crédito.

El economista también destaca el alto costo de mantener deudas con tarjetas de crédito, con tasas de interés anual que superan el 60%.

A la presión de los precios se suma el aumento del gasto en combustibles, lo que lleva a las personas a reducir sus desplazamientos y, por ende, sus gastos en entretenimiento y consumo discrecional.

La Superintendencia de Bancos sugiere que las tarjetas están entrando en la etapa final de un ciclo crediticio tras la expansión de 2024. Además, los indicadores de morosidad han mejorado, sin señales de sobreendeudamiento sistémico.

Los próximos meses, especialmente la temporada navideña, serán clave para determinar si esta cautela es temporal o representa un cambio duradero en el uso del crédito.