Terremoto en Venezuela Derrumba Edificio en Caracas
El aeropuerto de Maiquetía ha sido clausurado tras sufrir daños significativos, mientras los ciudadanos intentan evaluar la magnitud de la situación.
Una mujer, desesperada, clama por su hijo Antonio frente a los escombros de una torre residencial de 22 pisos que colapsó en Caracas, debido al fuerte terremoto que sacudió Venezuela este miércoles.
Vecinos observan impotentes los restos del edificio. Algunos se aventuran sobre los escombros de hormigón, buscando señales de vida, pero solo encuentran silencio.
Un agente de policía acompaña a los presentes, esperando la llegada de los socorristas. “Necesitamos linternas”, solicita un voluntario improvisado al caer la noche.
En el conjunto residencial Petunia, en el barrio de Los Palos Grandes, se escuchan gritos desesperados. Un hombre llora en la calle, mientras los venezolanos se mantienen en las calles, temerosos de nuevas réplicas.
El terremoto se sintió desde el estado Trujillo hasta La Guaira. Los daños aún no han sido cuantificados y se desconoce si hay víctimas.
Venezuela es propensa a temblores, pero desde 1967 no había experimentado un terremoto de esta magnitud. En aquel entonces, Los Palos Grandes fue también la zona más afectada.
A pocas cuadras del conjunto Petunia, en el centro comercial Sambil, la gente salió conmocionada. “Todo se movía como si estuvieras en el agua”, describe Odalis Escalona, empleada bancaria.
Zenia González, de 52 años, consuela a una adolescente en lágrimas. “Esperamos a que pasara el sismo y bajamos corriendo”, relata.
En La Castellana, María Romero escapó de su apartamento. “Se movía mucho y sonaba como un rugido”, cuenta la ingeniera de 48 años.
Caracas presenta varias edificaciones dañadas y el aeropuerto de Maiquetía permanece cerrado. Poco después, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió el norte de Japón, sin causar víctimas ni daños materiales.
