Trump Promete Dividendo de $5,000 a Ciudadanos si Republicanos Ganan el Congreso
La propuesta del expresidente Donald Trump de otorgar un dividendo de $5,000 a cada ciudadano adulto estadounidense ha generado un intenso debate económico y legal.
El plan, anunciado durante la convención republicana en Dallas, depende de que el Partido Republicano retenga el control del Congreso en las próximas elecciones de medio mandato.
Este desembolso, que superaría el billón de dólares, requeriría la aprobación del Congreso, ya que el presidente no puede disponer unilateralmente de fondos de tal magnitud.
Trump enfatizó que el dinero debería gastarse dentro de Estados Unidos, evitando que los ciudadanos lo utilicen en otros países como Canadá, China o Alemania.
Sin embargo, no detalló cómo se financiaría el llamado “Dividendo Trump” ni si habría restricciones basadas en los ingresos de los beneficiarios.
Expertos como Marc Goldwein del Comité por un Presupuesto Federal Responsable advierten que tal medida podría aumentar la presión inflacionaria en 1.5 puntos, aunque esto podría ser mitigado por un alza en las tasas de interés.
La deuda nacional, que recientemente superó los 40 billones de dólares, también se vería afectada por este gasto.
El senador republicano Bernie Moreno ha expresado su intención de presentar un proyecto de ley para someter la propuesta a votación después de las elecciones.
A nivel legal, la promesa de Trump ha suscitado controversia sobre si podría considerarse una violación de las leyes federales contra la compra de votos.
Jon Taylor, de la Universidad de Texas, sugiere que vincular el pago a una victoria republicana podría ser problemático desde el punto de vista jurídico.
No obstante, Richard Briffault, de la Universidad de Columbia, argumenta que la propuesta está protegida por la Primera Enmienda y que no constituye una compra de votos directa.
Esta no es la primera vez que Trump sugiere pagos directos a los ciudadanos, aunque iniciativas anteriores no se concretaron.
El contexto de la propuesta actual difiere de otros pagos de estímulo autorizados durante la pandemia de COVID-19, que fueron parte de programas de ayuda aprobados por el Congreso.
