Cinco años de la red de superación más grande de la República Dominicana.

Cinco años de la red de superación más grande de la República Dominicana.

En agosto de 2020, se asumió el control de la protección social en medio de la pandemia de la Covid-19 y crisis alimentaria y de combustibles. Se implementaron políticas para promover la autonomía a través de capacitación técnica, apoyo al emprendimiento y transferencias monetarias. Se puso en marcha una estrategia de superación de la pobreza en dos fases.

En agosto de 2020, un momento crucial marcó un cambio en la protección social en la República Dominicana. Las circunstancias eran desafiantes, con la pandemia de la Covid-19, crisis alimentaria y de combustibles. Sin embargo, en medio de estas adversidades, se implementaron políticas audaces para fomentar la autonomía de la población a través de capacitación técnica, apoyo al emprendimiento y ayudas económicas.

Se trazó una estrategia innovadora para combatir la pobreza en dos fases. La primera fase se centró en atender las necesidades más urgentes, evitando que cientos de miles de personas cayeran por debajo de la línea de pobreza. La siguiente etapa se enfocó en brindar a las familias las herramientas necesarias para salir de la pobreza de manera sostenible.

De este enfoque visionario nació Supérate, un programa revolucionario que ha transformado la vida de más de 150,000 familias en la República Dominicana. Gracias a este programa, han logrado superar la pobreza y mejorar su calidad de vida, asegurando que sus necesidades esenciales estén cubiertas y teniendo la oportunidad de alcanzar mayores niveles de bienestar.

A lo largo de los años, más de 1.5 millones de hogares han recibido asistencia económica, y la mitad de ellos ha incursionado en el sistema financiero, lo que les ha permitido ahorrar, planificar su futuro y embarcarse en iniciativas emprendedoras.

En un lapso de cinco años desde el inicio de estas políticas, más de 200,000 personas han sido capacitadas en áreas técnicas y de empleabilidad, destacándose la participación activa de jóvenes y mujeres, grupos históricamente marginados. Al mismo tiempo, más de 30,000 individuos han sido instruidos en educación financiera, adquiriendo las habilidades necesarias para administrar sus recursos de manera eficiente y emprender proyectos financieramente saludables.

Paralelamente, se ha impulsado la creación de más de 10,000 microemprendimientos con capital inicial, incluyendo 2,000 liderados por Mujeres Súper Emprendedoras, generando empleo y mejorando la economía de numerosos hogares.

Estas iniciativas han demostrado que la protección social va más allá de brindar ayuda económica. Se trata de empoderar a las personas, ofrecerles las herramientas necesarias para mejorar su calidad de vida y construir un futuro más próspero y sostenible para todos.