El desafío ambiental de la inteligencia artificial en el mundo digital

El desafío ambiental de la inteligencia artificial en el mundo digital

La conmemoración del Día Mundial de las Telecomunicaciones pone de relieve la urgente necesidad de abordar la sostenibilidad digital, más allá de la simple eficiencia energética y el reciclaje de dispositivos. El rápido avance de la inteligencia artificial (IA) y el crecimiento de los centros de datos han provocado un alarmante incremento en el consumo energético asociado a internet, una demanda que podría incluso duplicarse para el año 2030. Ante esta situación, tanto los gobiernos como los reguladores están comenzando a exigir mayor transparencia y control sobre los consumos reales y la huella de carbono e hídrica.

Este año, el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, también conocido como el Día de Internet, se centra en la sostenibilidad en la era digital. Los organizadores destacan que la tecnología permea todos los aspectos de la vida diaria, y que la sostenibilidad debe ir mucho más allá de la eficiencia energética o el reciclaje de dispositivos.

La jornada, promovida por la ONU desde 2006, busca concienciar sobre las posibilidades que el uso de internet y las tecnologías de la información y comunicación pueden ofrecer a las sociedades y a la economía. Aunque en los últimos años la atención se ha centrado en la basura digital, ahora se suma el impacto energético de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial y los centros de datos, y la huella aparentemente invisible de la red y todos los servicios asociados.

Un informe reciente de la Agencia Internacional de la Energía advierte que el sistema energético global está experimentando una fase de rápida expansión de la IA y los centros de datos, cuya demanda eléctrica crece a un ritmo mucho mayor que el consumo total de electricidad. Esta entidad prevé que el consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse para 2030, con la IA como principal responsable.

En España, el gobierno está preparando un proyecto normativo sobre la eficiencia energética y la sostenibilidad de los centros de datos, alineado con la legislación europea vigente, que exige mayor transparencia sobre la huella ambiental de estas infraestructuras digitales. Miguel Pérez Subías, ingeniero de Telecomunicaciones y presidente de la Asociación de Usuarios de Internet de España, enfatiza que la sostenibilidad digital debe abordar el impacto físico y ambiental de estas tecnologías debido al alto consumo de energía, agua y minerales.

Pérez Subías también resalta que la sostenibilidad no debe limitarse únicamente a la eficiencia energética o al reciclaje de dispositivos, sino que debe integrar “obligatoriamente” una dimensión social y democrática que asegure que la tecnología sea “accesible, segura, transparente y verdaderamente útil para mejorar la vida humana”. Añade que los derechos digitales, como la privacidad, la libertad de expresión, la neutralidad y la protección frente a decisiones automatizadas, son tan vitales como los derechos civiles en el mundo físico.

Según Pérez Subías, la promesa original de un internet “descentralizado y democratizador” está en peligro debido a la actual concentración de poder en unas pocas plataformas, que tienen la capacidad de influir en lo que vemos, compramos y cómo se desarrolla la conversación pública. “La pregunta más urgente no es qué puede lograr la tecnología, sino quién tiene el poder de gobernarla, bajo qué valores se rige y a qué intereses sirve”, concluye sobre el rápido desarrollo de la IA.