El desafío de regular a los motociclistas en República Dominicana
En la República Dominicana, la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial parece ser un referente olvidado para la población de motociclistas. Conocidos por algunos como los “dueños de las vías” y por otros como anarquistas de la carretera, estos conductores frecuentemente obvian las normativas establecidas para el tránsito vial en el país.
El cumplimiento de las normas de tránsito por parte de los motociclistas se ha vuelto esporádico, y lo más alarmante es que esta situación ocurre bajo la mirada permisiva de los agentes de la Dirección de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett). En las principales ciudades, es común ver cómo estos agentes ignoran las infracciones evidentes de los motoristas, lo que contribuye a un entorno de ilegalidad en las calles.
Las constantes violaciones a la luz roja de los semáforos por parte de los motociclistas han dejado de ser una excepción para convertirse en la norma. Las señales de tránsito son tratadas como meros adornos, lo que crea peligros tanto para los conductores de vehículos de cuatro ruedas como para los mismos motoristas, quienes son protagonistas de las cifras más altas en mortalidad vial. A pesar de que la Ley 63-17 claramente prohíbe conductas como transitar sin casco protector o conducir en una sola rueda, las sanciones parecen insuficientes para disuadir estas prácticas.
La falta de una fiscalización efectiva ha generado un sentimiento de impotencia entre la ciudadanía, que observa cómo los motoristas transitan sin placa visible y cometen infracciones sin consecuencias visibles. Este ambiente de impunidad ha permitido que los motociclistas, utilizados tanto para transporte personal como para servicios de delivery y motoconcho, actúen con la sensación de estar por encima de la ley. Mientras tanto, las autoridades encargadas, como la Digesett y el Intrant, se muestran incapaces de implementar medidas efectivas para controlar esta problemática creciente en las calles dominicanas.
