Suspensión de la ayuda de Médicos Sin Fronteras por pandillas

Suspensión de la ayuda de Médicos Sin Fronteras por pandillas

En 2024 se lanzó una misión humanitaria que en 2025 aún no tenía todo su personal. Médicos Sin Fronteras suspendió servicios en una clínica en Bel Air, Haití, debido a enfrentamientos entre la policía y grupos armados. La clínica era la única fuente de atención médica en la zona y atendía a miles de pacientes mensualmente. La banda Krache Dife, parte de la coalición Viv Ansanm, controla Bel Air. En un incidente, siete voluntarios comunitarios quedaron atrapados en la clínica durante enfrentamientos.

En el año 2024, se puso en marcha una misión humanitaria que, para el 2025, aún no había completado su equipo. Médicos Sin Fronteras se vio obligado a suspender sus servicios en una clínica en Bel Air, Haití, debido a los enfrentamientos entre la policía y grupos armados. Esta clínica era el único punto de atención médica en la zona, brindando ayuda a miles de pacientes cada mes. El control de Bel Air estaba en manos de la banda Krache Dife, perteneciente a la coalición Viv Ansanm.

Durante un incidente, siete voluntarios comunitarios quedaron atrapados en la clínica mientras se desarrollaban los enfrentamientos. La situación fue crítica, llegando a provocar la muerte de un exvoluntario en las afueras del edificio. La organización Médicos Sin Fronteras, que había comenzado su labor en Bel Air en 2022, se ha visto obligada a suspender servicios en múltiples ocasiones debido a la violencia imperante en la zona.

En un contexto más amplio, la violencia en Haití ha llevado al cierre de aproximadamente el 60% de las instalaciones de salud en Puerto Príncipe, incluido el hospital general del país. La ONU reporta que entre julio y septiembre, más de 1.200 personas perdieron la vida y otras 710 resultaron heridas en todo el país. Este clima de inseguridad ha provocado que más de 1.4 millones de personas se vean desplazadas en Haití en los últimos años.

Frente a esta crisis, una misión liderada por policías kenianos y respaldada por la ONU está apoyando a un departamento de policía haitiano con escasos recursos para enfrentar a las bandas delictivas. Esta misión está en proceso de transición hacia una fuerza de supresión de bandas, con el objetivo de tener la capacidad de arrestar a miembros de pandillas y restaurar la seguridad en la región.

La situación en Haití es alarmante, con un sistema de salud colapsado y una violencia desenfrenada que afecta a la población vulnerable. Ante estos desafíos, es crucial que se fortalezcan las medidas de seguridad y se garantice el acceso a la atención médica para todos los habitantes de la isla caribeña. La solidaridad y la cooperación internacional son fundamentales para abordar esta crisis humanitaria y buscar soluciones sostenibles para el pueblo haitiano.