Reforma Fiscal Dominicana: Un Ajuste que Evita la Transformación Estructural

Reforma Fiscal Dominicana: Un Ajuste que Evita la Transformación Estructural

La política fiscal en República Dominicana ha estado marcada por reformas parciales y urgencias coyunturales. La reciente propuesta del Gobierno, enfocada en medidas ‘pro-crecimiento y mitigación’, sigue esta tendencia sin ofrecer un cambio estructural significativo.

En un contexto internacional desafiante, la reforma busca recaudar entre RD$40 mil y RD$50 mil millones adicionales. Sin embargo, estos fondos están prácticamente comprometidos, especialmente por el subsidio a los combustibles proyectado para 2026.

La reforma evita modificar aspectos críticos del sistema tributario, como el ITBIS y las exenciones fiscales, manteniendo así el statu quo. Aunque se introducen medidas progresivas, su impacto es limitado y no altera la desigualdad fiscal existente.

Muchas de las medidas propuestas corrigen distorsiones preexistentes, como la eliminación del anticipo para microempresas. Esto refuerza la percepción de que la reforma normaliza el sistema en lugar de transformarlo.

En cuanto al gasto, el Gobierno propone racionalizar partidas y mejorar la focalización de subsidios. No obstante, el peso de los subsidios energéticos y sociales limita una consolidación fiscal profunda.

Históricamente, el país ha optado por ‘parches fiscales’, posponiendo un debate integral sobre el sistema fiscal. La reforma actual busca ganar tiempo, pero no aborda las raíces del desequilibrio fiscal.

La pregunta crucial es si estas medidas son suficientes. Desde una perspectiva de economía política, la respuesta es clara: no lo son. Sin una reforma integral, el país seguirá atrapado en un ciclo de ajustes temporales.