Crecimiento Imparable del Consumo de Agua Embotellada en República Dominicana
En República Dominicana, solo el 9 % de los hogares consume agua directamente de la llave, mientras que el negocio de las plantas purificadoras continúa en auge, superando ya las 4,200 empresas.
La desconfianza en el agua de las tuberías ha convertido un servicio público en una de las industrias más lucrativas del país. Más del 84 % de los hogares dominicanos opta por comprar agua embotellada, lo que ha impulsado la creación de una vasta red de plantas purificadoras, distribuidores y fabricantes de botellones.
El Censo Nacional de 2022 revela que el 84.28 % de los hogares consume agua embotellada, y otro 3.21 % la adquiere a través de camiones distribuidores. Esto significa que millones de familias pagan por un recurso que, en teoría, deberían recibir a través del sistema público.
El impacto económico es significativo. Según el Pacto Nacional por el Agua, los hogares dominicanos destinan hasta un 11 % de sus ingresos a la compra de agua embotellada. Esta demanda ha propiciado una rápida expansión del sector privado.
Julio Quezada, presidente de la Asociación Dominicana de Procesadores de Agua Purificada (Asoproagua), señala que actualmente existen más de 4,200 plantas procesadoras, más del doble de las registradas en 2020.
Sin embargo, un 30 % de estas empresas no está registrado en la Digemaps, lo que dificulta el control y regulación del sector. Las mipymes dominan el mercado, suministrando el 86.5 % del agua en botellones, mientras que las grandes embotelladoras cubren el 13.5 % restante.
El crecimiento de la industria ha sido acompañado por un aumento en las ventas. Según el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las recaudaciones del sector pasaron de 1,156 millones de pesos en 2019 a 1,586 millones en 2023, con un crecimiento anual promedio del 6.4 %.
Además, la industria ha comenzado a explorar mercados internacionales. Entre enero y agosto de 2024, las exportaciones de agua embotellada alcanzaron los 2.4 millones de dólares, con destinos principales como Estados Unidos, Puerto Rico y Panamá.
La expansión del mercado no solo ha generado ingresos, sino también empleos, aunque las estadísticas reflejan solo una parte de la actividad económica total.
