La Cocina de Hipólito Mejía: Un Ingrediente Clave en la Política Dominicana
El expresidente Hipólito Mejía ha sabido combinar su carisma y la comida criolla para fortalecer la estructura del partido oficialista. Conocido por ser un excelente anfitrión, Mejía recibe a dirigentes y simpatizantes en su residencia de La Julia y su finca en San Cristóbal, donde la gastronomía se convierte en un puente de conexión política.
En sus redes sociales, Mejía comparte momentos de camaradería y alegría, mostrando un trato cercano con sus invitados. En La Julia, es común disfrutar de un desayuno criollo con mangú, yuca, yautía, quesos y huevos fritos, mientras que en San Cristóbal, los moros de habichuelas y las carnes son protagonistas.
Más allá de la comida, la “cocina de Papá” ha sido escenario de importantes acuerdos políticos. Fue allí donde se gestó el Partido Revolucionario Moderno (PRM), integrando a dirigentes que dejaron el PRD para unirse a Mejía y al presidente Luis Abinader.
El carisma de Mejía parece ser un legado familiar, con su hija Carolina y su nieto Juan Garrigó demostrando habilidades políticas. La “cocina de Papá” no solo ha fortalecido relaciones, sino que también ha consolidado alianzas clave dentro del PRM.
Con el crecimiento del PRM, Mejía enfrenta el desafío de mantener su influencia y seguir construyendo alianzas electorales. La reciente ovación a David Collado sugiere que Mejía deberá seguir cocinando, quizás con un poco más de sazón, para asegurar su legado político.
