Restaurantes en EE.UU. Optan por Eliminar las Propinas: Un Cambio Controversial
Caroline Kraetzer, una camarera en San Francisco, California, gana 40 dólares por hora, el doble de lo que percibe la mayoría del personal en la ciudad. Esto es posible gracias a que trabaja en La Cigale, un restaurante que ha decidido eliminar las propinas y ofrecer salarios más altos a sus empleados.
En Estados Unidos, la ley permite que los trabajadores que reciben propinas tengan un salario base significativamente menor, con un mínimo de 2.13 dólares por hora, en comparación con los 7.25 dólares en otros sectores. Sin embargo, algunos restaurantes están desafiando esta norma al prohibir las propinas y ajustar sus precios para pagar salarios justos.
Rachel Miller, propietaria de Nightshade Noodle Bar en Massachusetts, adoptó este modelo sin propinas hace cinco años para asegurar un trato equitativo para su personal de cocina. Miller subió los precios de su menú para cubrir los salarios completos de sus empleados, argumentando que las propinas a menudo perpetúan desigualdades basadas en género y raza.
No todos los restaurantes han tenido éxito con este modelo. Talulla, también en Massachusetts, intentó eliminar las propinas en 2020, pero tuvo que revertir la decisión debido a la resistencia de los clientes a los precios más altos.
William Michael Lynn, experto en la psicología de las propinas, señala que los clientes a menudo no comprenden que los precios más altos en el menú compensan la eliminación de las propinas, lo que puede llevar a una menor demanda.
A pesar de los desafíos, algunos propietarios, como Amanda Cohen de Dirt Candy en Nueva York, defienden la eliminación de las propinas por la equidad que ofrece a todos los empleados. La cineasta Cassidy Van der Kamp también experimentó estabilidad financiera al trabajar en un restaurante sin propinas.
Aunque el “cansancio por las propinas” está en aumento, Lynn opina que es poco probable que esta práctica desaparezca a gran escala debido a las desventajas económicas que implica su eliminación. Sin embargo, en lugares como Nightshade Noodle Bar, la baja rotación de personal sugiere que tanto empleados como clientes valoran este cambio.
