El Futuro de la República Dominicana: Un Salto Institucional Necesario
La República Dominicana se encuentra en un momento crucial para definir su futuro. Josefina Navarro, del Banco BHD, compartió recientemente las reflexiones de Luis Molina Achécar ante la Cámara Americana de Comercio, abriendo una discusión esencial sobre cómo sostener el progreso alcanzado y qué cambios son necesarios para avanzar.
Molina Achécar destaca que el crecimiento dominicano ha sido fruto de inversiones, reformas y concertación entre sectores. Sin embargo, advierte que para continuar avanzando, se requiere más que repetir fórmulas pasadas. La productividad, la innovación y las nuevas tecnologías deben ocupar un lugar central en esta nueva etapa.
La productividad no solo depende de las empresas, sino también de las instituciones. Un Estado eficiente es crucial para transformar recursos en resultados tangibles para la sociedad. La burocracia y los procedimientos innecesarios generan costos ocultos que afectan a ciudadanos y empresas.
Es vital que el Estado se organice en torno a la experiencia del ciudadano, facilitando trámites y mejorando la eficiencia. La tecnología y la inteligencia artificial ofrecen oportunidades para mejorar servicios, pero deben implementarse con transparencia y rendición de cuentas.
La Constitución, y en particular el artículo 38 sobre la dignidad humana, debe guiar el crecimiento económico y la modernización institucional. El desarrollo debe centrarse en aumentar las capacidades reales de las personas para construir la vida que valoran.
La historia dominicana muestra que las grandes reformas surgieron de la concertación. No debemos esperar una crisis para construir consensos. Una sociedad madura debe reformarse proactivamente, estableciendo objetivos claros y evaluando resultados.
El próximo salto dominicano no será solo económico o tecnológico, sino también institucional. El Estado debe funcionar cada vez mejor para la gente, convirtiendo la prosperidad económica en oportunidades y derechos efectivos.
