Desafíos de Saneamiento en el Suroeste: Un Llamado Urgente a la Acción
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) ha revelado preocupantes cifras sobre el tratamiento de aguas residuales en la macrorregión suroeste del país. Según el informe, solo el 4.44% de las aguas residuales generadas en esta área reciben tratamiento adecuado.
Provincias como Pedernales, Bahoruco y San José de Ocoa aún carecen de un sistema de alcantarillado sanitario. En Azua, aunque existe una red de alcantarillado, no se cuenta con una planta para tratar las aguas residuales, lo que agrava la situación.
El caso de Pedernales es particularmente notable, ya que el gobierno está desarrollando el proyecto turístico de Cabo Rojo sin un sistema de alcantarillado sanitario en la provincia. Sin embargo, el complejo turístico sí dispone de infraestructura propia para el manejo de aguas residuales.
En 2025, la macrorregión generó 222.4 millones de metros cúbicos de aguas residuales, de los cuales solo una pequeña fracción fue tratada. Esta región alberga a 1.8 millones de personas, representando el 16.65% de la población nacional, pero solo el 78.51% tiene acceso a agua a través del sistema de acueducto público.
La producción de agua potable en la región ha mostrado un ligero incremento, pasando de 273.9 millones de metros cúbicos en 2023 a 278 millones en 2025. Sin embargo, este aumento no ha sido uniforme, con algunas provincias como San Juan, Barahona y San José de Ocoa registrando descensos en su producción.
San Juan experimentó una caída del 6% en su producción de agua potable, mientras que Barahona, aunque sigue siendo la principal productora de agua del Suroeste, también vio una reducción. San José de Ocoa tuvo una ligera disminución en su producción, pero mantiene un índice de potabilidad del 83.84%.
Azua, por otro lado, incrementó su producción de agua, aunque con el índice de potabilidad más bajo de la región. San Cristóbal y otras provincias también aumentaron su producción, destacando San Cristóbal por su alta calidad de agua.
El informe de la ONE subraya que el tratamiento de aguas residuales sigue siendo un reto a nivel nacional, con el Suroeste a la zaga en comparación con otras macrorregiones. Este llamado a la acción es crucial para mejorar la infraestructura y garantizar un futuro más sostenible para la región.
