Desafíos del Desarrollo Sostenible en República Dominicana
La República Dominicana enfrenta una paradoja entre su discurso ecológico y la realidad de la destrucción ambiental. A pesar de las crecientes sequías, inundaciones y fenómenos atmosféricos extremos, aún hay quienes dudan del impacto del cambio climático en nuestro entorno.
Aspiramos a ser una sociedad responsable con el medioambiente, alineándonos con los estándares de la OCDE. Sin embargo, nuestras acciones a menudo contradicen este objetivo, reflejando una brecha entre lo que decimos y lo que hacemos.
El verdadero desarrollo debe generar bienestar sin destruir nuestros ecosistemas. En lugar de promover el turismo ecológico en el suroeste, estamos tomando decisiones que podrían dañar su patrimonio natural único.
Proyectos inspirados en modelos de turismo masivo amenazan con sustituir la riqueza natural que hace valiosa a la región. La falta de visión para desarrollar el suroeste desde su propia identidad puede tener un alto costo.
La contradicción se extiende a todos los niveles de la sociedad, desde ciudadanos hasta empresas que practican el ‘greenwashing’. La sostenibilidad es crucial no solo por razones morales, sino también por supervivencia económica.
El Global Risk Report del WEF destaca los riesgos medioambientales como amenazas globales, y los consumidores prefieren productos sostenibles. Para la República Dominicana, esto significa preservar nuestro liderazgo en productos orgánicos y evitar agotar nuestros recursos naturales.
Las empresas que adoptan la sostenibilidad tienen más oportunidades de innovar y competir. Sin embargo, esto requiere un esfuerzo conjunto de ciudadanos, empresas y políticas públicas coherentes. Sin esta coherencia, corremos el riesgo de construir un modelo de desarrollo incompleto.
