Impacto de la Crisis de Ormuz en la Agricultura y los Precios Globales
La reciente guerra en Oriente Medio, que ha resultado en el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, está provocando un aumento en los costos de energía y fertilizantes. Este fenómeno está previsto que reduzca la producción agrícola y eleve los precios, afectando principalmente a los países más pobres.
Según un informe conjunto de la OCDE y la FAO, se espera que la producción de cereales en los países de bajos ingresos disminuya un 2,3 % este año y un 1,7 % en 2027. En los países de ingresos medios, la caída será del 1-2 %, mientras que en los países ricos será inferior al 1 %.
El encarecimiento de la energía y los fertilizantes impacta más a las naciones con menores recursos, debido a sus limitadas reservas y la sensibilidad del sector agrícola a los costos. Esto también provocará un aumento en los precios de productos agrícolas clave como el trigo, maíz, arroz, y carnes.
El informe destaca que la crisis actual, exacerbada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha llevado a un aumento del 33 % en los precios de la energía este año. Los fertilizantes también serán un 29 % más caros en 2026, lo que afectará el uso y la producción agrícola.
El consumo de alimentos en los países pobres podría estancarse o disminuir, especialmente en productos de origen animal, mientras que en los países de renta media y alta se mantendrá estable. A pesar de estos desafíos, se proyecta un crecimiento del 13,3 % en la producción agrícola global para 2035.
Los ingresos por agricultor mejorarán un 9 % en la próxima década, aunque persistirán grandes diferencias entre regiones. Además, las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrícola aumentarán un 6,5 % para 2035.
En el comercio internacional, Latinoamérica y el Caribe seguirán liderando las exportaciones agrícolas, mientras que las importaciones crecerán significativamente en África subsahariana y Oriente Medio.
