Innovación y Tecnología: El Rescate de la Caficultura Dominicana

Innovación y Tecnología: El Rescate de la Caficultura Dominicana

San José de Ocoa.- En un esfuerzo por revitalizar la caficultura dominicana, Industrias Banilejas ha implementado un ambicioso proyecto en los últimos tres años. La iniciativa, conocida como “Café Creciente”, se centra en la mejora y diversificación de plantas más productivas y resistentes a plagas, apoyándose en la investigación y asesoría técnica.

El programa se desarrolla en seis zonas productoras del país, incluyendo Barahona, Azua, Neiba y el Cibao. Aquí, los técnicos adaptan las prácticas agrícolas a las condiciones climáticas y ciclos de cosecha específicos de cada región. Este enfoque permite un diagnóstico detallado de la caficultura y los suelos.

Con más de 300 productores involucrados, los agrónomos realizan análisis de suelo para definir la mejor fórmula de fertilización. Además, Induban financia la compra de fertilizantes sin intereses, facilitando que los productores realicen aplicaciones técnicas dos veces al año.

El objetivo principal es duplicar la producción nacional de café y reducir la dependencia de importaciones. Actualmente, la producción alcanza los 300 mil quintales, la cifra más alta en una década, aunque aún lejos del millón de quintales de las décadas de 1980 y 1990.

El programa busca la autosuficiencia en cinco años mediante el desarrollo de variedades resistentes importadas de países como Costa Rica, Brasil y Colombia. Desde su inicio en Rancho Arriba y Azua, el proyecto ha crecido de 80 a 300 productores y planea expandirse a Neiba.

Los productores reciben capacitación en técnicas como poda, recolección y manejo de calidad del café. Este mes, se les dotará de maquinaria para mejorar la recolección. José Carlos Medina, encargado del programa, enfatiza que el café puede ser una actividad rentable si se aplican buenas prácticas agrícolas.

Café Creciente promueve una transformación tecnológica en la caficultura, manejando cada cafetal como una unidad productiva. El programa también aborda el cambio climático, recomendando prácticas como la siembra bajo cobertura y la reducción de agroquímicos.

Con más de 10,000 tareas de café en cinco zonas productivas, el objetivo es aumentar la productividad a dos quintales por tarea. Sin embargo, desafíos como las prácticas agrícolas tradicionales y el cambio climático requieren ajustes constantes en los calendarios de siembra.