La desconfianza de los dominicanos hacia el sistema bancario
En la República Dominicana, el 35% de los adultos permanece fuera del sistema financiero, a pesar del incremento en el uso de servicios bancarios. La informalidad laboral se presenta como uno de los principales obstáculos para la inclusión financiera, lo que lleva a muchos ciudadanos a preferir el manejo de efectivo y evitar los bancos.
Personas como Buenaventura Brito, comerciante del parque Independencia, optan por no tener cuentas bancarias ni propiedades registradas a su nombre. Brito argumenta que el sistema financiero puede volverse en contra de los individuos durante procesos legales o económicos, sumado a las tarifas que considera excesivas por servicios básicos como retirar dinero o consultar saldos.
Otros dominicanos han experimentado situaciones que refuerzan su desconfianza hacia el sistema bancario. Héctor Ramos, conductor de carro público, decidió cerrar su cuenta tras enfrentar dificultades para pagar una tarjeta de crédito debido a una avería en su vehículo. Aunque no descarta regresar al sistema financiero en el futuro, por ahora prefiere mantenerse al margen.
La economista Lilliana Rodríguez Álvarez señala que la exclusión financiera en el país está influida por factores estructurales, como los bajos niveles educativos y la precariedad de los ingresos. Esto afecta principalmente a jóvenes, adultos mayores y personas con bajos ingresos, quienes tienen menos acceso a productos financieros a medida que envejecen. En cuanto a la informalidad laboral, el Banco Central reporta que afecta al 54.1% de la población ocupada, siendo un factor determinante en la exclusión financiera, especialmente en áreas rurales con limitada presencia bancaria.
