La Educación Superior Dominicana: Un Llamado a la Calidad y la Innovación
La calidad en la educación superior es un pilar esencial para el desarrollo de sistemas educativos competitivos y adaptados a las necesidades de una sociedad del conocimiento. Así lo reafirma el Informe Mundial sobre Tendencias de la Educación Superior de la UNESCO-IESALC, que subraya la importancia de la gestión de calidad en la gobernanza universitaria.
La República Dominicana fue pionera en este ámbito con la creación de la Asociación Dominicana para el Autoestudio y la Acreditación (ADAAC) en 1987, una de las primeras agencias independientes de aseguramiento de calidad en América Latina y el Caribe. Sin embargo, la falta de financiamiento llevó a su desaparición, dejando un vacío en el sistema de calidad educativa del país.
La ADAAC promovió la autoevaluación, la evaluación externa y la acreditación de las instituciones de educación superior, siendo reconocida internacionalmente por su innovación. Su desaparición subraya la necesidad de políticas públicas que garanticen la sostenibilidad de iniciativas similares.
El informe de la UNESCO destaca que la calidad universitaria debe integrarse en la gestión institucional a través de procesos de mejora continua, planificación estratégica y evaluación basada en evidencias. Las agencias independientes juegan un papel crucial en aportar credibilidad y confianza pública.
La experiencia internacional sugiere que los sistemas más sólidos combinan políticas estatales, autonomía universitaria y agencias técnicas independientes para la evaluación y acreditación. La UNESCO también resalta que la expansión de la matrícula, la internacionalización y la inteligencia artificial exigen sistemas de calidad más robustos.
En este contexto, la ausencia de una agencia independiente limita la capacidad del sistema para generar confianza y reconocimiento internacional. Una institución de este tipo podría fortalecer la movilidad académica y promover una cultura de mejora continua en las universidades.
Para el sistema universitario dominicano, las conclusiones del informe de la UNESCO invitan a reconsiderar la necesidad de fortalecer el aseguramiento externo de la calidad con mecanismos independientes y sostenibles. No se trata de sustituir las funciones del Ministerio de Educación Superior, sino de complementarlas con una instancia especializada.
La experiencia de la ADAAC demuestra que el país tenía una visión adelantada en calidad universitaria. Recuperar este enfoque, adaptado a los desafíos actuales, podría fortalecer la gobernanza universitaria y elevar la competitividad del sistema educativo nacional.
En un mundo marcado por la inteligencia artificial y la innovación, la calidad debe ser un proceso continuo. Las universidades que consolidan sistemas internos de mejora continua, apoyadas por agencias externas independientes, son las que mejor responden a las necesidades del desarrollo nacional y global.
