La Moda Rápida Redefine el Oficio de Sastres y Modistas en República Dominicana
La moda rápida ha transformado el tradicional oficio de sastres y modistas en la República Dominicana, obligándolos a adaptarse a un mercado dominado por prendas de bajo costo y de segunda mano.
En lugar de confeccionar ropa a medida, ahora se centran en realizar ajustes y arreglos, como subir ruedos o cambiar cierres, para satisfacer las necesidades de los clientes.
Rosa Iris Luciano es una excepción a esta tendencia, ya que decidió confeccionar un traje a medida para su graduación, una experiencia que le costó 5,000 pesos y que valoró por su calidad y puntualidad.
Sin embargo, la mayoría de los clientes optan por pequeños arreglos, que suelen costar entre 200 y 250 pesos, reflejando un cambio en los hábitos de consumo que ha afectado el trabajo artesanal de la costura.
Klivercys Rojas, con más de 40 años de experiencia, ha visto cómo la demanda ha cambiado de confecciones a medida a arreglos rápidos, que ahora representan la mayor parte de sus ingresos.
Los precios de las prendas a medida reflejan el esfuerzo y tiempo invertidos, pero la rentabilidad ha disminuido, llevando a profesionales como Jorge Ramírez a especializarse en nichos como ornamentos litúrgicos.
César Mateo, de Alteraciones y Sastrería Miguel, también ha adaptado su negocio, enfocándose en alteraciones que aumentan durante el regreso a clases y en diciembre, cuando las personas prefieren ajustar su ropa existente.
El oficio de la sastrería y la modistería ha evolucionado, pero sigue siendo un arte que requiere dedicación y habilidad, aunque la moda rápida haya cambiado su enfoque.
