Peligros del Cóctel de Drogas y Alcohol: Un Riesgo Cardiovascular Latente

Peligros del Cóctel de Drogas y Alcohol: Un Riesgo Cardiovascular Latente

En Santo Domingo, la combinación de drogas y alcohol se ha convertido en una práctica común entre aquellos que buscan intensificar sus experiencias. Sin embargo, esta mezcla puede prolongar efectos tóxicos que desencadenan emergencias cardíacas.

La cardióloga internista, doctora Reyna Massiel Bautista, advierte que aunque los efectos estimulantes desaparezcan, las alteraciones cardiovasculares pueden persistir, acompañadas de agotamiento y malestar.

El daño causado por estas sustancias depende de la frecuencia, tipo y dosis consumida. El uso continuado incrementa la actividad del sistema nervioso simpático, elevando la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumentando así las necesidades de oxígeno del corazón.

El consumo de drogas y alcohol puede generar cocaetileno, un compuesto asociado a la toxicidad cardiovascular. Las repercusiones de este consumo son acumulativas y el daño comienza silenciosamente.

La doctora Bautista menciona el caso de un hombre de 30 años con sobrepeso y hábitos poco saludables, quien ya está dañando sus arterias, aunque los síntomas podrían aparecer décadas después.

Incluso los consumidores ocasionales no están exentos de riesgos. Las drogas provocan la contracción de las arterias coronarias y favorecen la formación de coágulos, reduciendo el flujo sanguíneo al corazón.

Es crucial destacar estos riesgos debido al aumento del consumo de estupefacientes, especialmente entre los jóvenes que buscan escapar de problemas personales o sociales.

La especialista señala señales de alerta de un posible infarto, como sudoración fría, náuseas, dificultad para respirar, mareos y ansiedad intensa. El dolor en el pecho, que puede extenderse al brazo izquierdo, mandíbula, cuello, espalda o estómago, es un síntoma clásico.

Los síntomas pueden variar según la edad y el estado de salud. Mujeres, ancianos y diabéticos pueden experimentar cansancio extremo o malestar digestivo sin el dolor de pecho característico.