Redes Sociales: Un Riesgo para la Salud Pública por Productos No Regulados

Redes Sociales: Un Riesgo para la Salud Pública por Productos No Regulados

Santo Domingo.– Las redes sociales se han convertido en un terreno fértil para la venta de productos de salud sin la debida autorización sanitaria, según afirmaron médicos especialistas durante un webinar organizado por la Federación Centroamericana y del Caribe de la Industria Farmacéutica (FEDEFARMA).

Los expertos señalaron que el auge de las ventas digitales y el uso de redes sociales han facilitado la distribución de productos sin trazabilidad ni controles sanitarios adecuados, lo que representa un riesgo significativo para la salud pública.

Advirtieron que los medicamentos falsificados pueden causar fallos en los tratamientos, resistencia antimicrobiana, intoxicaciones y complicaciones graves en pacientes, especialmente en aquellos con enfermedades crónicas u oncológicas.

Durante el evento titulado “Informar para proteger”, Virginia González y Manuel Larragoity-Muriente destacaron que la comercialización ilegal de medicamentos es un problema complejo, influenciado por factores económicos, sociales, institucionales y tecnológicos, y vinculado a la evasión fiscal y posibles conexiones con el crimen organizado.

Entre los productos más susceptibles al contrabando, falsificación y adulteración se encuentran los antibióticos, analgésicos, suplementos, vitaminas y medicamentos para enfermedades crónicas.

Los especialistas señalaron que esta práctica ilegal genera pérdidas fiscales significativas y limita los recursos que podrían destinarse al fortalecimiento de los sistemas de salud.

Observaron que las redes criminales obtienen una parte considerable de sus ingresos a través de actividades relacionadas con la falsificación y el contrabando de medicamentos.

Entre los principales desafíos identificados se encuentran los vacíos legales, la falta de coordinación entre instituciones, la baja conciencia ciudadana y las limitaciones para supervisar el comercio digital.

Propusieron fortalecer la regulación, implementar sistemas de trazabilidad electrónica, crear unidades especializadas de vigilancia, utilizar herramientas tecnológicas como códigos QR y blockchain, mejorar el monitoreo de plataformas digitales, desarrollar campañas educativas y reforzar la cooperación regional para combatir esta problemática.