República Dominicana: Nueva Era Fiscal con la Ley 30-26
La República Dominicana ha dado un paso significativo en su política fiscal con la promulgación de la Ley 30-26 el 18 de junio de 2026. Esta normativa busca impulsar el crecimiento económico, simplificar el sistema fiscal y mitigar los efectos de la crisis internacional, modificando disposiciones clave del Código Tributario.
La Ley 30-26 surge en un contexto internacional complicado, influenciado por conflictos en Medio Oriente y fluctuaciones en los precios de la energía. El cierre del estrecho de Ormuz impactó el mercado petrolero, aumentando las presiones sobre los combustibles y otros gastos públicos.
Aunque no es una reforma fiscal integral, la ley introduce cambios en impuestos, tasas y mecanismos de cumplimiento. Su implementación es gradual, con algunas medidas ya vigentes y otras programadas hasta 2029.
Entre las medidas inmediatas destacan la amnistía tributaria, el aumento de la contribución de salida y nuevos impuestos sobre casinos y bancas de lotería. También se introducen cambios en las retenciones sobre pagos a proveedores no residentes.
El Gobierno estima que estas medidas generarán entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales. La Dirección General de Presupuesto proyecta ingresos fiscales de RD$1,377,258 millones para 2026, reflejando un incremento significativo en comparación con el presupuesto original.
El impacto de la Ley 30-26 se verá más claramente en 2027, cuando todas las modificaciones estén plenamente vigentes. Se espera que la reforma contribuya a un aumento de la recaudación sin afectar desproporcionadamente a los sectores más vulnerables.
La sostenibilidad fiscal no solo depende de aumentar los ingresos, sino también de mejorar la calidad del gasto público. La verdadera reforma fiscal debe integrar ingresos, gastos, deuda y calidad institucional en una estrategia de desarrollo nacional.
