Transporte Impulsa la Inflación en Mayo a Pesar de la Baja en Alimentos
Santo Domingo.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha reportado que el índice de precios al consumidor (IPC) experimentó un aumento del 0.31 % en mayo de 2026. Esta cifra representa una desaceleración en comparación con el 0.49 % registrado en abril.
Este comportamiento se debe principalmente a la reducción de precios en alimentos esenciales de la canasta familiar, como el pollo y el plátano, que disminuyeron un 6.60 % y un 3.89 %, respectivamente. Sin embargo, estos descensos fueron parcialmente compensados por los incrementos en los precios de la gasolina regular y premium.
La inflación interanual se situó en 5.35 %, superando el rango meta del 4.0 % ± 1.0 %. En los primeros cinco meses del año, la inflación acumulada alcanzó el 1.50 %.
El Banco Central destacó que la inflación subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y combustibles, se mantuvo dentro del rango objetivo, ubicándose en 4.86 % interanual.
El grupo Transporte lideró las presiones inflacionarias con una variación de 2.16 %, impulsada por el aumento en los precios de los combustibles y servicios de transporte. Este incremento se enmarca en un contexto de alzas en las cotizaciones internacionales del petróleo.
Por otro lado, el grupo Bienes y Servicios Diversos mostró una variación de 0.42 %, mientras que Restaurantes y Hoteles registraron un aumento del 0.41 % debido a los incrementos en servicios de comidas fuera del hogar.
El grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas presentó una variación negativa de -0.58 %, gracias a la disminución en los precios del pollo fresco y los plátanos. Sin embargo, productos como el agua purificada y el café experimentaron alzas.
La región Este del país mostró la mayor variación de precios, principalmente por los aumentos en el grupo Transporte. En contraste, la región Sur presentó el menor crecimiento debido a la caída en los precios de alimentos.
El análisis por quintiles de ingresos revela que los hogares de menores ingresos se beneficiaron más de la reducción en precios de alimentos, mientras que los de mayores ingresos fueron más afectados por los aumentos en combustibles y transporte.
