Detección Temprana: Clave para Prevenir la Fragilidad en Adultos Mayores

Detección Temprana: Clave para Prevenir la Fragilidad en Adultos Mayores

En Santo Domingo, muchas familias consideran normal que los adultos mayores pierdan fuerza o caminen más despacio. Sin embargo, estos cambios pueden indicar el síndrome de fragilidad, una condición geriátrica que aumenta el riesgo de caídas, hospitalizaciones y pérdida de independencia si no se detecta a tiempo.

El geriatra Jhonatan Abreu, presidente de la Sociedad Dominicana de Geriatría, destaca la importancia de identificar esta condición tempranamente. La fragilidad no es parte del envejecimiento normal, sino un estado de vulnerabilidad que afecta la capacidad de respuesta del organismo ante situaciones cotidianas.

Es común pensar que la pérdida de fuerza o la lentitud al caminar son inevitables en la vejez, pero estos pueden ser signos de fragilidad. Es crucial que los adultos mayores sean evaluados si presentan dificultades para levantarse de una silla o disminuyen su velocidad al caminar.

Los síntomas que deben alertar incluyen pérdida de peso sin causa aparente, disminución de la fuerza muscular, cansancio frecuente, caídas repetidas, lentitud al caminar, problemas de memoria y uso de múltiples medicamentos. Una valoración médica es recomendable si se presentan varias de estas señales.

La sarcopenia, que es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, está estrechamente relacionada con la fragilidad. Esta condición limita la realización de actividades diarias y aumenta el riesgo de fracturas.

La detección temprana de la fragilidad permite intervenir para prevenir o retrasar su progresión. Mejorar la calidad de vida es posible mediante una alimentación adecuada, actividad física adaptada, control de enfermedades crónicas, revisión de medicamentos y controles médicos regulares.

Cuidar a un adulto mayor va más allá de tratar enfermedades; implica preservar su movilidad, independencia, dignidad y capacidad de contribuir a su familia y sociedad.