La Altagracia: El Lado Oculto del Turismo en República Dominicana

La Altagracia: El Lado Oculto del Turismo en República Dominicana

La provincia de La Altagracia, conocida por sus paradisíacas playas y su vibrante industria turística, enfrenta una realidad menos visible y menos próspera. A pesar de generar más de 5,000 millones de dólares anuales en ingresos turísticos, esta provincia se encuentra entre las de menor índice de desarrollo humano en el país.

El modelo turístico actual presenta un bajo encadenamiento local. Gran parte de las operaciones comerciales hoteleras se realizan fuera de La Altagracia, y el personal operativo y técnico es mayormente contratado de otras regiones. Esto deja a las comunidades locales con un valor económico insuficiente.

Además, la inversión pública en áreas cruciales como salud, educación e infraestructura ha sido históricamente inferior a la contribución fiscal de la provincia. Mientras La Altagracia aporta impuestos, otros lugares se benefician de los proyectos.

El sector hotelero, aunque emplea a miles de trabajadores, ofrece limitadas oportunidades de ascenso. La mano de obra extranjera e irregular es común, y los derechos laborales y la seguridad social son escasos. Solo algunas empresas, como el Grupo Puntacana, destacan por su responsabilidad social.

Para cambiar esta situación, el gobierno debe redirigir una parte fija de los ingresos turísticos hacia el desarrollo local, con auditoría ciudadana. El sector empresarial debe fomentar cadenas productivas locales reales, y la sociedad civil debe exigir justicia económica de manera organizada.

El verdadero desarrollo trae consigo oportunidades y mejoras para todos. La prosperidad que no se comparte es simplemente otro nombre para el estancamiento.