CONANI: Un Pilar en Crisis que Necesita Renovación

CONANI: Un Pilar en Crisis que Necesita Renovación

El Consejo Nacional para la Niñez (CONANI) nació en 1978, durante el gobierno de Antonio Guzmán Fernández y con el impulso de la primera dama Renée Klang de Guzmán. Este organismo marcó un antes y un después en la política social dominicana, al centrar la atención en los derechos de los niños y adolescentes.

CONANI fue creado con la visión de proteger la infancia como un patrimonio nacional, alejándose de la visión de la caridad. Iniciativas pioneras como los Centros Infantiles de Atención Integral (CIANI) y el programa Ayúdame a ser Niño (PASN) ofrecieron salud, educación y apoyo social a niños en situación de vulnerabilidad.

En 2003, el gran salto llegó con la Ley 136-03, que estableció el Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, alineando al país con la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU. Esta legislación reforzó el papel de CONANI como garante de la protección integral de la niñez.

A pesar de los avances, CONANI enfrenta hoy serias debilidades operativas, como limitaciones presupuestarias y burocracia excesiva. Los programas, aunque bien diseñados, carecen de sostenibilidad y dependen de la voluntad política del momento.

La falta de planificación estratégica y el compromiso a largo plazo han erosionado la institucionalidad que Renée Klang soñó. Es urgente una revisión profunda de la estructura de CONANI para garantizar su continuidad y eficiencia.

La niñez dominicana merece un sistema que funcione y proteja su futuro. Casos recientes, como la trágica muerte de Nanita Pimentel Paul, subrayan la necesidad de un CONANI fortalecido que recupere su rol protagónico en la protección de los derechos de los niños.