América Latina Avanza en la Reducción del Hambre, pero Enfrenta Desafíos en Dietas Saludables

América Latina Avanza en la Reducción del Hambre, pero Enfrenta Desafíos en Dietas Saludables

El hambre en América Latina y el Caribe continúa disminuyendo, alcanzando un mínimo histórico del 4,8% en 2025, una mejora significativa desde el 6,1% registrado en 2020. Sin embargo, el reto ahora es garantizar que toda la población tenga acceso a una dieta saludable, más allá de las calorías necesarias para sobrevivir.

Este progreso es resultado de inversiones sostenidas en productividad agrícola y programas de protección social, como las transferencias monetarias y la alimentación escolar, impulsados por países como Brasil y México. Países como República Dominicana, Chile y Uruguay han logrado reducir el hambre a niveles inferiores al 2,5%.

A pesar de estos avances, la región enfrenta desigualdades. El Caribe presenta una tasa de hambre del 16,6%, la más alta de todas las subregiones, mientras que Haití sufre una crisis aguda con más del 51% de su población enfrentando inseguridad alimentaria.

El costo de una dieta saludable en América Latina y el Caribe es el más alto del mundo, alcanzando 4,91 dólares por persona al día en 2025. En Haití, el 88,9% de la población no puede permitirse una dieta saludable, reflejando una privación estructural más amplia.

Para abordar estos desafíos, se requiere una inversión en infraestructuras y cadenas de suministro eficientes que reduzcan los costos de alimentos nutritivos. Las políticas deben priorizar la mejora de carreteras, conexiones ferroviarias y almacenamiento adecuado para hacer accesibles las dietas saludables a toda la población.

América Latina ha demostrado que es posible reducir el hambre. Ahora, el objetivo es hacer que las dietas saludables sean accesibles para todos, especialmente en áreas vulnerables como el Caribe y Haití.