Educa advierte sobre ausentismo y bajo rendimiento académico en República Dominicana
Santo Domingo.- Un reciente informe revela que la mitad de los estudiantes dominicanos faltó al menos un día de clases en las dos semanas previas a la prueba PISA 2025. Esta cifra es el doble del promedio de los países de la OCDE y plantea serios desafíos para el sistema educativo nacional.
Acción Empresarial por la Educación (Educa) subraya la importancia de priorizar el tiempo efectivo de aprendizaje en las políticas educativas. La presencia constante de los estudiantes en las aulas es crucial para desarrollar las competencias evaluadas por PISA.
Educa insta a que los resultados de esta evaluación internacional sirvan como un punto de partida para un compromiso nacional. El objetivo es cerrar la brecha entre la escolaridad y las competencias adquiridas por los estudiantes.
En la última evaluación, República Dominicana obtuvo 361 puntos en Ciencias, 346 en Lectura y 339 en Matemáticas. Estos resultados son similares a los del año anterior, reflejando una estabilidad en los puntajes.
Yahaira Sosa Machado, directora ejecutiva de Educa, enfatiza que el verdadero valor de PISA radica en evaluar la capacidad de los jóvenes para aplicar conocimientos y resolver problemas, más allá de la memorización.
Educa destaca que, aunque hay variaciones respecto a 2022, los puntajes se mantienen estables. Esto sugiere la necesidad de una revisión profunda de las políticas educativas, más allá de la posición en el ranking internacional.
La organización también señala una disminución en el acompañamiento familiar y una caída en indicadores de curiosidad y perseverancia entre los estudiantes. Estos factores están estrechamente ligados al rendimiento en Ciencias.
Educa propone que los resultados de PISA 2025 sean utilizados para evaluar la efectividad de las políticas educativas actuales. Es esencial identificar qué estrategias están funcionando y cuáles requieren ajustes.
Sosa Machado concluye que es vital elevar los niveles de aprendizaje y fortalecer las competencias desde los primeros grados. Además, es crucial asegurar que los recursos destinados a la educación se traduzcan en mejores resultados.
